En la esquina de Pacheco de Melo y Agüero, el proyecto se integra al encanto clásico de Recoleta, combinando elegancia, luz natural y una ubicación privilegiada. Rodeado de cafés, plazas y arquitectura tradicional, ofrece la calma residencial del barrio con la vitalidad de sus avenidas cercanas: Las Heras, Santa Fe y Callao.
Un punto estratégico para vivir con estilo y conexión en el corazón de Buenos Aires.